“Un viajero sin capacidad de observación, es como un pájaro sin alas”

MI HISTORIA

Enero 1984

A través de estás líneas quiero dar a conocer lo que soy y lo que me encanta hacer. Soy una persona consagrada al Señor (sacerdote) me encanta estar y ayudar a la gente,  y compartir los buenos valores humanos con todos. Intento aprovechar el tiempo en la lectura y sobre todo en la FOTOGRAFÍA. Para mí la fotografía es un modo de dar a conocer las maravillas que Dios ha hecho por el hombre.

 

En cada fotografía encuentro un motivo de inspiración, a veces de alegría y en otras tristeza. La fotografía me ha enseñado como vivir la vida con mucha pasión y entusiasmo. Enfocar lo que queremos capturar y olvidarnos del contexto,  y en la vida real es lo mismo; enfocarnos en nuestros objetivos y metas y olvidarnos del “que dirán” de los demás. Y por último recodar que las buenas tomas se alcanza a través de varios intentos, así mismo la toma perfecta de tu vida será de varios ensayos, de los errores de la vida sacaremos la mejor captura y sonrisa.

Para terminar te hablaré de mi última aventura, VIAJAR y te diré por qué. Los motivos de los viajes son incalculables, depende de ti. Yo viajo porque quiero romper la rutina, tomar distancia de lo cotidiano, para conocer y experimentar de primera mano nuevas culturas y desarrollo de otros países, para ver “ese” templo, mirador, lago, río o monumento que tanto te ha hecho suspirar al admirarlo en fotos y videos. También para conocer personas, para conocerse a uno mismo. Yo viajo por la adrenalina, por amor al viaje, por placer a lo conocido y por miedo a lo desconocido.

 

¿Por qué me gusta viajar?

Porque el momento es ahora. Porque el mundo es más grande, bonito, generoso y solidario de lo que nos hacen creer. Porque las culturas que lo habitan son excepcionales, únicas y hay que conocerlas para entenderlas y entenderse mejor uno mismo. Porque viajar es un ejercicio de tolerancia, paciencia, valentía y visión.